People of Change documenta el trabajo de ONGs y personas comprometidas en la mejora de sus comunidades. Creemos que ejemplos positivos inspiran el cambio y pueden promover soluciones en todo el mundo.

Portland

Este verano encontré con un gran aprecio por la ciudad de Portland. Yo, junto con mi buena amiga,nos embarcamos en un viaje en coche a Seattle, WA. Estábamos emocionadas de salirnos de Los Ángeles, pero poco nos esperábamos que íbamos a volver fascinadas por una ciudad a tantos kilómetros de distancia. El encantamiento que tiene Portland se debe a muchos factores (mucho más de los que podrían caber en esta página), pero sólo un factor fue suficiente para que yo la viera como un modelo para otras ciudades – su fuerte sentido de empatía y el apoyo que le tiene a sus ciudadanos.

En un instante, Portland me había conquistado. Mientras que caminábamos por el centro, vi un cartel en blanco y negro fuera de un negocio. Era tan simple que hubiera podido pasarlo sin haberme dado cuenta, sin embargo, tal vez debido a su simplicidad, me paré a leerlo. Las palabras eran tan simples como su diseño, “SI USTED ESTÁ DESEMPLEADO Y NECESITA ROPA LIMPIA PARA UNA ENTREVISTA, SE LA LIMPIAMOS GRATIS”. Fue Plaza Limpiador quién consiguió conquistarme y con él todo Portland. Eso para mí era el gesto más hermoso que cualquier negocio podría hacer por los demás – ayudar en momentos de necesidad.

Otro punto culminante de mi viaje fue ir a la biblioteca pública. Era una biblioteca que el mismo Jorge Luis Borges hubiera podido imaginar; ya que después de todo, era como un paraíso para mí. Yo estaba, por supuesto, súper emocionada de poder caminar dentro de la tercera biblioteca pública más grande en los EE.UU., pero no fue hasta que regresé a Los Ángeles y leí sobre la ONG de Los Libros de las Calles que de nuevo mi apreciación por Portland creciera rápidamente.

Los Libros las Calles entregan libros a las personas que no tienen dirección. No tienen que inscribirse a una biblioteca, ni deben tenerle miedo a los de cargos por entregarlos tarde. Todo lo que necesitan es tener pasión por los libros. La organización no vé a estas personas como extraños o personas sin hogar sólo porque no tienen direcciones. Los ven como, bueno, gente. Una de las voluntarias, Diana Rempe, describe el acto de tomar los libros a la calle como un mensaje de que las personas pobres y marginadas no son tan diferentes de “nosotros”.

Este viaje en coche, como en cualquier viaje por carretera, me ayudó a sacarme de mi vida monótona y mis pensamientos , y me permitió ver otras realidades que son tan reales y tal vez incluso más impresionantes que la realidad que estoy viviendo en Los Ángeles. Por suerte, no hay nada que esté parando este modelo de realidad para ciudades. Quién sabe, quizás un día puede que sea la norma.

Qué te hace sonreir?

Una pregunta simple, pero de gran impacto.

Esto es lo que Make DC Smile está preguntando a su comunidad en uno de sus últimos proyectos. Ellos han creado una pizarra interactiva en espacios públicos, preguntando: Qué te hace sonreír? Esto permite a las personas parar por un momento y recordar que es lo que les hace felices. Todo el mundo tiene la oportunidad de escribir sus respuestas. También se toman fotos y videos para compartir en los medios sociales ayudando así a divulgar la pregunta e inspirar a otros a pensar sobre ello.

La historia de MDCS comenzó en Agosto de 2012 cuando decidieron salir a la calle cargando carteles con simples mensajes positivos, para que la gente que pasase por allí los viera. Ellos dicen, que ese día cambió sus vidas. Se dieron cuenta como una simple acción puede hacer una gran diferencia y tener un gran impacto en todos.

Luego de esa experiencia, cada proyecto que ellos crean y llevan a su comunidad, son simples de ejecutar y pueden ser realizados por cualquier persona. Ellos dicen “Siempre y cuando, seamos capaces de cambiar la perspectiva del día o de la semana de alguna persona, entonces nuestra misión estará siendo cumplida”.

Echa un vistazo a todos sus proyectos. www.makedcsmile.com

Y no te olvides de SONREIR! J

 

 

Demasiado joven para casarse

La palabra “boda” sólo tiene connotaciones positivas para muchas personas. Evoca imágenes de vestidos, anillos, familiares y amigos, comida y baile. Nociones románticas de una pareja enamorada … Pero para millones de niñas cada año, la palabras “boda” y “matrimonio” son una pesadilla.
En muchas culturas en todo el mundo, la práctica de casar a las niñas, mientras que todavía son pequeñas es una practica que continua. Las familias optan por hacer a sus hijas niñas novias a menudo por razones financieras, para salir de deudas, o para formar alianzas. Estas chicas pueden ser tan jóvenes como de cinco años de edad, forzadas a una unión con hombres que no dudan en exigirle sexo a sus nuevas “esposas”. Rara vez se les da una educación después de casarse, lo que ayuda a contribuir al ciclo de pobreza y la continuidad de las tradiciones antiguas como esta.
Demasiado Joven Para Casarse es una nueva ONG cuya misión es destacar la situación de las niñas novias en todo el mundo. La organización depende en gran medida de la fotografía y la cinematografía para traer historias sobre las mujeres y las niñas a la atención del mundo. Se puede ayudar a difundir la palabra sobre ellos, a través de compartirlo en las redes sociales o en su comunidad local. Demasiado Joven Para Casarse, que esta asociado con ONGS, cree que la educación es la mejor oportunidad que tienen las niñas para evitar un matrimonio pronto. El primer paso para esto es educarnos nosotros mismos acerca de las dificultades que enfrentan millones de personas cada año. Por favor, vea el vídeo a continuación y compártalo con un amigo o amiga. Suscribirte al boletín de noticias de correo electrónico de la organización para averiguar que más se puede hacer para acabar con la amenaza de la palabra “boda” para todas las niñas.
lunch

Te saltarías tu almuerzo por una buena causa?

Después de que Anton Cobb leyó un artículo sobre la experiencia de una niña de 14 años y su familia usando el Banco de Comida por primera vez, el se sintió inspirado y un día en su hora del almuerzo, se le ocurrió una idea.

Así, el decidió saltarse su almuerzo cada miércoles y donar el dinero de este a el Banco de Comida de Oregón.

El compró un mantel y diseñó un cartel en el que se lee “Me estoy saltando el almuerzo, para que 30 niños no lo tengan que hacer, quieres unirte?” y pasó su primera hOURLUNCH sentado en un parque de Portland.

El apoyo fue inmediato y abrumador y fue así como nació hOURLUNCH.

Ya han recaudado más de 34.000 comidas para niños.

Tu también quieres saltarte tu almuerzo?